Begoña Luis: “Cuando el velódromo rugía, dolían los oídos del ruido que provocaba el público”

21 de septiembre de 2012 § 1 comentario

La fisioterapeuta de la selección española de ciclismo paralímpico, Begoña Luis, formó parte de la expedición española en los Juegos Paralímpicos de Londres. A través de las redes sociales se convirtió en uno de los mejores cronistas de los juegos y ya en España nos ofrece un análisis de nuestros ciclistas desde el punto de vista físico.

¿Qué lesiones o molestias has tratado en los juegos?

Gracias al trabajo de fisioterapia preventiva realizada junto a mis compañeros Javier Peña y Ricardo Miguel en las concentraciones previas a los juegos, los tratamientos llevados a cabo en Londres se han centrado en mantener a los ciclistas sin molestias a través de sesiones diarias de estiramiento, masaje, Indiba® y técnicas de osteopatía.

Si bien hay que exceptuar al tandem Porto-Villanueva que debido a la caída sufrida en la concentración de Portugal arrastraban secuelas leves. Con ellos se realizaron tratamientos para las contracturas de la musculatura de la cintura escapular y cervical a través de masoterapia combinada con el Indiba® de la Real Federación y técnicas antiinflamatorias para los hombros de ambos. Juan Emilio Gutiérrez además de su lesión de rodilla sumó una caída.

¿Fue la caída de Juan Emilio el peor problema físico al que has tenido que enfrentarte?

Una caída nunca es afortunada, pero la de Juan Emilio no pudo ser peor. Estábamos contentos con la evolución que había tenido su rodilla, el dolor no había desaparecido, pero había podido entrenar y competir en pista. Javier Peña fue capaz de contener la inflamación después de las pruebas de velódromo y darle un mínimo de calidad para la prueba en línea.  Pero la tarde antes de la contrarreloj Juan Emilio se cae.
Nos quedamos helados al verle, tenía toda la región del pómulo derecho con una fuerte inflamación. Con la actuación del servicio médico del Comité junto con la posibilidad de realizar diagnósticos por imagen dentro de la Villa se descartó la existencia de fracturas, lo que nos tranquilizó un poco, pero la caída había sido lo suficientemente fuerte para dejarle secuelas en el codo y la mano de su derecha, pómulo derecho y en su ya malograda rodilla. Así que todos, médicos y fisioterapeutas nos pusimos manos a la obra, faltaban menos de veinticuatro horas para que su prueba diera comienzo. A la mañana siguiente Juan Emilio se levantó muy dolorido. Otro deportista en su caso no se hubiera presentado a la línea de salida pero, “Richard” como le llaman en su pueblo, es de esos ciclistas sufridos y sufridores.

¿Han acabado los ciclistas con más molestias de las previstas?

Obviando a Juan Emilio, el resto no presentaba molestias significativas que no estuvieran previstas.

Parte de la competición en carretera se celebró sobre asfalto de competiciones de motor, ¿ha influido en algo este hecho o no se ha notado?

El asfaltado era de buena calidad al tratarse de un circuito de automovilismo. Lo que podemos destacar es que había tramos de gran peralte que afectaba en mayor medida a las grandes discapacidades ya que tenían que compensar con todo el cuerpo para evitar que la bicicleta se venciese y caer al suelo.

¿Qué es lo mejor que te traes de vuelta de los Juegos Paralímpicos?

Vivir desde dentro unos juegos es una experiencia excepcional y es difícil elegir entre tanto momentos para recordar que me llevo. Quizá la sensación de formar parte de algo grande, casi historia cuando el velódromo rugía, dolían los oídos del ruido que provocaba el público. Aún ahora, cierro los ojos, lo revivo y se me ponen pelos de punta.

¿Cómo ha sido el ambiente dentro de la expedición española?

El deporte tiene una tensión inherente, y cada ciclista, cada persona la lleva a su manera. Los juegos son especiales y esa tensión se eleva a la enésima potencia, lo que se juegan es mucho. Lo que es seguro es que La expedición española ha funcionado siempre como un equipo.

Y ahora la selección descansa..

La actividad ahora se frena hasta conocer el calendario de la siguiente temporada, así que los fisios nos quedamos como los soldados a espera de destino.

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